Con el actual caudal de posibilidades nefastas en manos de gestores tan cínicos y obtusos, una chispa creativa bastará para hacer de los desastres de diseño el negocio más próspero del futuro.
sábado, 30 de abril de 2011
Oportunidad crítica
Con el actual caudal de posibilidades nefastas en manos de gestores tan cínicos y obtusos, una chispa creativa bastará para hacer de los desastres de diseño el negocio más próspero del futuro.
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mínima
viernes, 29 de abril de 2011
La secundaria
En una ceremonia marcada por el boato y el fasto, el comprometido papel del actor secundario consiste en poner una nota de verdad en la almibarada composición de imágenes. Su irrupción suele ser breve, sin opción a la recreación del personaje. La naturalidad es su mejor baza, la única que aportará una señal de buen juicio en medio de tanta locura. Seguramente a ningún adulto del común le sería permitido posar con un gesto de infinito hartazgo como el mostrado por esa niña en la escena final del beso. Felizmente infiltrada en ese sublime instante, da al cuadro real un punto de discreta pero radical disidencia. Al igual que ella soportamos esa corona florida como si fuera de espinas.
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jueves, 28 de abril de 2011
El Perseo jaqués
| Temible cabeza de la Peña Oroel © autor |
Hoy es el día en que me he asomado a uno de esos oscuros abismos. Lo regenta hoy una virgen, que denominan de la cueva, y que supongo actual dueña de la estancia que antes habitó un horrible dragón. Me entero de que fue allí, bajo la gigantesca mole rocosa, donde el dragón Oroel fue sacrificado por un valeroso caballero jaqués. El cuento debe ser antiguo, porque de la virgen no se hace mención y son las brujas de la montaña las que le asisten en su empeño. Su consejo es que pula bien su escudo hasta que la imagen se refleje como en un espejo y que en el combate evite la mirada del espantoso dragón, porque quedaría hipnotizado. El final con el desalojo y muerte del dragón es bien sabido. Estoy convencido de que de caminar hacia levante iría encontrando historias parecidas. El cuento parece haber dado mucho de sí y de hecho sus iconos siguen presentes en los museos e iglesias aragonesas y catalanas. Pero el caso de la peña Oroel es un poco particular, al dejar ver un poco mejor la trama primera. Aunque en el escenario de la sima tenemos al héroe y el dragón, falta la virgen. Además hay dos elementos singulares: las brujas consejeras y el escudo.
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| Perseo de B. Cellini, según dibujo de J. Rotherham. |
miércoles, 27 de abril de 2011
Sus calles
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| Calle de Solsona, Foto: Carme Roura (2007) |
Con todo, no siempre prosperan estos planes y el visitante busca hacer valer su propia idea. Los más osados se imponen como meta llegar hasta los circunspectos vecinos y salvar las distancias establecidas entre quienes circulan por las calles, entre el paseante intrigado por sus maravillas y el vecino que vive encerrado en su red urbana. Pero lo cierto es que al ritual de admiración derrochado por el primero en un gesto de cortesía, responde el segundo con una mezcla de descreimiento y resignación. Es natural que no cale, en quien a diario ve los altos muros de su muralla, esa intriga monumental que al visitante fascina. En su versión de la intriga trata de imaginar qué clase de monumental aburrimiento es el que ha arrastrado a ese transeúnte hasta su ciudad. Por eso se ve francamente sorprendido cuando el visitante, preso de una desorbitada emoción, le envidia una vida que a buen seguro desconoce y que tiende a sublimar, cautivado por el sosiego de sus calles vacías.
No es probable que llegue el vecino a sentirse dueño de tanta fortuna, pero es casi seguro que pronto dará media vuelta ante quien se la pretende endosar y desaparecerá de su vista. Lo más seguro es que vaya rumiando sobre su suerte, mientras recorre las estrechas calles típicas, llega al umbral de su pintoresco y vetusto portal y se adentra en su profunda oscuridad cotidiana. Cuando luego reviva ese encuentro, quizá busque la ocasión de atrapar esa rara fortuna, hasta que desquiciado se asome a la ventana, mire a sus calles de siempre y se le revuelvan las tripas.
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martes, 26 de abril de 2011
Cosas del iris
| Baix Berguedà © autor |
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natural
Asomado al alero
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| Imagen de El cielo sobre Berlin, W. Wenders (1987) |
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ángel
lunes, 25 de abril de 2011
Sorteo de obstáculos
De las leyes que afectan nuestro avance, ninguna tan decisiva como la denominada ley de lateralidad compensada, según la cual cuando te enfrentas a un obstáculo y crees haberlo dejado a un lado, no tarda en aparecer ese mismo obstáculo al otro lado para ofrecerte nuevas vistas. Los cambios sucesivos de perspectiva, que resultan de la ley, acaban concediéndole al obstáculo una carácter nuevo, al tiempo que lo hace más familiar y conciliador. Sigue siendo un real obstáculo, pero, como consecuencia de la ley, en la práctica avanzamos como si estuviéramos hermanados a él. Todos conocemos individuos, que llevados al límite de su velocidad vital tratan de evitar esos regates avanzando a tientas fundidos en fraterno abrazo a su entrañable y polifacético obstáculo. Muchos no llegan a dar ese tierno espectáculo, pero con esta ley son mayoría los que desembocan en una parálisis, en equilibrio enfermizo a medida que se van identificando con sus rémoras personales, y lo experimentan además como una agradable sensación de alivio.
domingo, 24 de abril de 2011
Mundo sin días
Son espejismos que amanecen como días, días en que contemplas el mundo pasmado, como quien está ante una obra acabada, destinada a celebrar la gloria de los viejos días, días cada vez más extraños y ajenos, atacados de esa hueca solemnidad, tan fácil de reconocer en los falsos días, días a los que crees volver para revivir y en los que sólo encuentras un sórdido retrato de lo posible, de aquellos mundos una y otra vez repetidos, que atenazan a este necesitado mundo, del que empiezas a sospechar que se ha quedado sin días.
sábado, 23 de abril de 2011
Desde la inercia
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| Marcas postales de Pamplona (s. XVIII). Enciclopedia Auñamendi |
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discurso
viernes, 22 de abril de 2011
Mínima 39
Santo y bueno, ¿no será mucho pedirle a un humilde mortal? ¿no será mejor que te apuntes al santoral cuando tengas un buen día?
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